Comunidades de vecinos: ¿Qué hacer si el banco se convierte en moroso?

La crisis que vive la economía española y el pinchazo de la burbuja inmobiliaria está dejando situaciones cada vez más difíciles de encajar. Una de ellas tiene que ver con el efecto de los desahucios y los impagos de hipotecas, una circunstancia que está convirtiendo a muchos bancos en propietarios de pisos «a la fuerza». El problema es que la nueva titularidad lleva aparejada obligaciones que las entidades financieras muchas veces no asumen, como por ejemplo, el pago de las cuotas de la comunidad de propietarios, según denuncian desde el bufete Sanahuja & Miranda.

En una entrevista con Finanzas.com, el responsable del departamento civil de este despacho, Ignacio Vives, asegura que los bancos «se desentienden bastante de sus obligaciones cuando pasan a ser propietarios», lo que obliga a las comunidades a iniciar acciones legales. Antes de ponerse en manos de abogados, lo normal es hacer a la entidad una reclamación amistosa, apunta este experto. El problema es que en la mayoría de las ocasiones lo que nos encontramos son entidades «muy grandes en la que es muy difícil encontrar un interlocutor». Por eso, solo hay una reacción por parte del banco una vez que la comunidad le denuncia.

Desde Sanahuja & Miranda insisten en que, para la comunidad de propietarios, es un grave perjuicio tener unos o varios vecinos que no afrontan el pago de las cuotas comunitarias. Esta situación puede causar «agravios evidentes con los vecinos que sí que cumplen con sus obligaciones frente a la comunidad». Sostienen que la situación es aún más grave porque el «nuevo vecino» no suele implicarse en el día a día de la comunidad, habiendo llegado en muchos casos a ser propietario del inmueble a través de la vía del desahucio.

Ante esta situación, Vives apunta que lo mejor es interponer una «demanda de juicio monitorio», procedimiento jurídico que suele ser algo más rápido de lo habitual. El objetivo es lograr una reacción por parte del banco. Según asegura Vives, en la práctica totalidad de las ocasiones los bancos terminan por pagar la cantidad adeudada pues los vecinos tienen todos los fundamentos jurídicos a su favor. La cuestión es que hay que iniciar la acción judicial para desencadenar la respuesta por parte de la entidad financiera.

En todo caso, aunque el procedimiento es más rápido de lo habitual, la justicia es lenta y según aclara el experto de Sanahuja & Miranda, lo normal es que, desde que la comunidad inicia las acciones hasta que cobra, puedan transcurrir entre 6 meses y un año. Eso si, de los casi 80 casos que han llevado desde este despacho sobre esta custión, hasta ahora no han perdido ninguno. Además, los bancos «morosos» también se están haciendo cargo de las costas y están abonando los intereses de demora correspondientes.

La cantidad que tendrán que movilizar los vecinos para iniciar una acción judicial dependerá del importe que deba el banco. Aunque desde este despacho consideran que la reclamación judicial tiene más visos de prosperar si es contra el banco que contra un vecino particular, pues la solvencia de la entidad financiera está más que contrastada en prácticamente todas las ocasiones.

«La actitud de las entidades financieras frente a sus convecinos es más que reprochable y no atiende a lógica alguna. Esto es, el banco se adjudica en subasta un inmueble por un precio muy inferior al de mercado, se convierte en el nuevo propietario y no asume ni las cuotas comunitarias generadas por el anterior propietario ni las que se van generando desde el momento de la adquisición», aseguran en Sanahuja & Miranda.

 

 

Fuente: finanzas.com