Niveles de ruidos máximos en las comunidades de propietarios

No hay nada más molesto que un vecino ruidoso e irrespetuoso con las normas de convivencia de nuestra comunidad. Pero, ¿sabemos dónde están los límites y qué hacer cuando se sobrepasan los niveles de ruidos máximos en las comunidades de propietarios?

En España las normas se rigen por: Código Técnico de la Edificación, Ley de Ordenación de la Edificación, Ley de Propiedad Horizontal, Ley del Ruido y Decretos autonómicos u Ordenanzas municipales de Protección del Medio Ambiente Urbano.

Qué dice la normativa

Las legislaciones europeas ponen el límite en 65 decibelios durante el día y 55 decibelios durante la noche. Se sabe que a partir de los 75 decibelios, y a medida que van subiendo, se merma la audición, lo que puede provocar sordera e incluso dolor. Este tipo de contaminación acústica es de las que tiene mayor incidencia en la calidad de vida.

Por lo que primero hay que tener constancia de la legislación que aplica la localidad en cuestión, que nos indicará el límite establecido.

¿Cómo luchar contra los vecinos ruidosos?

Es conveniente acudir en primer lugar a la vía del diálogo con el vecino para que cese en su actitud. Si no se consigue nada, el presidente de la comunidad deberá apercibir de nuevo al vecino, ya que el paso siguiente será una demanda que se interpondrá tras convocar una junta general que lleve ese tema en el orden del día. Se llegará a un juicio ordinario y el juez adoptará en él las medidas cautelares que considere necesarias para asegurar el cese de la causa del ruido. Estas medidas podrán ser en contra del propietario o del ocupante de la vivienda o local y pueden llegar a suponer la privación del uso de la casa por un periodo de hasta tres años e incluso una indemnización por daños y perjuicios.

En el caso de que la comunidad no haga nada al respecto, el propietario que tenga el problema puede ir a los tribunales de forma independiente.

Puede ocurrir que los ruidos procedan de un defecto en la construcción. Si es este el caso, será la constructora la que deba hacerse cargo de la reparación hasta que el edificio quede en condiciones óptimas.

Tener un informe de medición acústica será fundamental para hacer constar que el nivel de ruido sobrepasa el máximo permitido por las normas vigentes en la localidad.

 

Fuente: hogar.mapfre.com