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¿Puedo denunciar a mi vecino por los ladridos de su perro?

¿Puedo denunciar a mi vecino por los ladridos de su perro?

¿Puedo denunciar a mi vecino por los ladridos de su perro?

La tenencia de perros que causan molestias a los vecinos por los ladridos es un asunto que ocurre con cierta frecuencia en las Comunidades de propietarios. De esta forma, nace la controversia entre si han de prevalecer los derechos del propietario del inmueble para poder tener al animal en su domicilio, o bien, si el resto de vecinos puede limitarle en cuanto a esa facultad de disposición.

De modo que, buscando amparo jurisprudencial en la Ley de Propiedad Horizontal, nos cobijamos así en su artículo 7.2, en el que si bien no regula específicamente la tenencia de perros que causen molestias vecinales, sí le da cierto encaje al planteamiento.

En dicho precepto se establece que al propietario y ocupante del piso no le está permitido desarrollar en él o en el resto del inmueble actividades que contravengan las disposiciones generales sobre actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas.

Igualmente, cuando la situación sea insostenible, los vecinos pueden ampararse en las normas reguladoras del Código Civil y de las Ordenanzas Municipales que regulen el ruido entre los vecinos, especificando que los ladridos ocasionales no son denunciables; pero sí lo son cuando sean continuados y superen el límite de ruido que impide el descanso y por tanto pueda perjudicar su salud y la de su familia.

 

¿Qué podemos hacer al respecto?

  1. Afrontar la situación con actitud conciliadora, hablando con el dueño de la mascota con ánimo a que solvente por sí mismo las molestias que genera su mascota.
  2. El Presidente de la Comunidad, a iniciativa propia o de cualquiera de los propietarios u ocupantes, requerirá a quien realice las actividades prohibidas por este apartado la inmediata cesación de las mismas, bajo apercibimiento de iniciar las acciones judiciales procedentes.
  3. Si el infractor persistiere en su conducta, el Presidente, previa autorización de la Junta de propietarios debidamente convocada al efecto, entablará contra él acción de cesación, que se sustanciará a través del juicio ordinario.
  4. La demanda habrá de dirigirse contra el de la vivienda o local.
  5. Si la sentencia fuese estimatoria podrá disponer, además de la cesación definitiva de la actividad prohibida y la indemnización de daños y perjuicios que proceda, la privación del derecho al uso de la vivienda o local por tiempo no superior a tres años, en función de la gravedad de la infracción y de los perjuicios ocasionados a la comunidad. Si el infractor no fuese el propietario, la sentencia podrá declarar extinguidos definitivamente todos sus derechos relativos a la vivienda o local, así como su inmediato lanzamiento.

Con todo y con eso, es necesario detallar que será necesario asimismo que antes de iniciar una acción de cesación judicial contra el dueño del perro, será necesario que previamente se hayan obtenido una serie de pruebas para poder acreditar en el Juzgado que de manera reincidente se están produciendo esas molestias. Esas pruebas pueden ser tanto documentales (denuncias ante la policía, fotografías, etc.) como las declaraciones en juicio de los vecinos de la comunidad.

Autora: Guadalupe Murillo
Administradora y Abogada de Efinca

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